Te encontraré callado, esperando junto al mar
Que llegue hasta tu lado y te haga sonreir.
Te encontraré esperando, hasta la eternidad,
Mientras día tras día me veas venir….
Yo reiré temblando, mientras sueño despierta
Que en el fondo del mar crecen miles de rosas,
Y esconderé mi rostro, cuando te sienta cerca
Imaginando las caricias de tus manos toscas.
Me tomarás las manos y buscarás mis labios
Olvidando quizás el hacerme un reproche.
Olvidando un instante todos tus agravios
Para volverme a besar en medio de la noche.
Y reirás conmigo, con esa risa loca
Que sale del fondo de un corazón henchido
De amor y de ternura. Y besaré tu boca
Porque eres en mi vida lo que más he querido.
Me contarás tus penas, tus celos, tus enojos.
Me contarás muy quedo también tus alegrías.
Yo te diré: “te quiero” y besarás mis ojos
Repitiendo “te quiero” para toda la vida.
Y pasará el tiempo, hasta el último instante,
Queriéndonos así, por encima del mundo,
Con un amor eterno, infinito y constante,
¡Sin dejar de adorarnos tan siquiera un segundo!
Mi querida Alba:
Estoy leyendo tus versos que me hacen recordar algunos de Alfonsina Storni y en cierta manera Gabriela Mistral. Tienen tus versos una emocion electrificante que quizas me reuerda a Amado Nervo. El problema es que para el hombre el amor es algo mas bien fisico que dura unos instantes. No tenemos la capacidad de concentrarnos en el objeto adorado. Gustavo Adolfo Becquer si. Si te sentias asi o si te sientes asi aun–porque lo que es leido es reciente–para que te casaste. El matrimonio buene ser una ignominia para aquel o aquella que busca la libertad de expresion personal. Lo primero que siempre veo en el matrimonio es el comienzo de la perdida de la libertad personal, la limitacion del foro de intereses, y un recargo espiritual que poco a poco va mancillando la voluntad y el espiritu. I love you baby, Pedro Pablo