”Ser” se llama el hombre que con dulces palabras
Entrega su nombre a la amada mujer.
“Ser” se llama el río que con claras aguas
Vierte la corriente en el mar, en su correr.
“Ser” el que da la tierra desde sus entrañas.
Mineral que empaña la quiera ociosidad.
“Ser” también se llama al capullo de la mariposa,
Y la bella rosa también en un ser.
Tú me necesitas para ser un hombre,
Para dar tu nombre, para ser un río
Y forjar entrañas, para ser capullo
Y para florecer. Porque ya tu vida
Sin tener la mía, no se llama “ser”.
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